¿Qué carrera estudiar? ¿En qué universidad? ¿Pública o privada? Todas estas preguntas y muchas más les asaltan a los estudiantes que, tras aprobar la selectividad, se disponen a entrar en el mundo universitario. El vértigo de estar ante una de las grandes decisiones de su vida hace que en muchos casos el estudiante se bloquee. Es muy importante que tenga claro qué quiere y, sobre todo, dónde encontrarlo.

Para empezar, la nota media de bachillerato y selectividad es el método de selección de los estudiantes en la universidad pública. Las carreras más demandas, como Derecho o Periodismo, suelen tener notas de corte elevadas, algo que no sucede en la universidad privada, donde es necesario tener la selectividad aprobada y superar una prueba de acceso.

Así sucede, por ejemplo, en la Universidad Alfonso X el Sabio (UAX), uno de los centros privados líderes en España con más de 7.500 convenios de colaboración con distintas entidades para que sus alumnos salgan mejor preparados. Esa es precisamente la principal diferencia entre la universidad pública y la privada. La vinculación de la segunda con el ámbito empresarial es mucho más fuerte, con lo que las expectativas laborales del estudiante también son superiores.

Es importante evaluar las prácticas laborales que ofrecen las diferentes universidades para que sea más fácil encontrar un trabajo nada más licenciarse. En cuanto a las ayudas para los estudiantes, los últimos recortes en becas han dificultado el acceso a la universidad a muchos estudiantes. En cambio, las privadas se esfuerzan año tras año en ofrecer becas, ayudas y facilidades de pago a los estudiantes, sobre todo a aquellos con mejor expediente académico.

Respecto a los recursos a disposición del estudiante, la universidad privada se sitúa claramente por encima de la pública. En España, las universidades privadas, casi inexistentes hace años, se han ido haciendo un hueco cada vez más importante, ofreciendo mejores instalaciones, equipamiento tecnológico de última generación y planes de estudio adaptados a las demandas de las empresas. De las cuatro universidades privadas que había en España hace 60 años se ha pasado a las 27 de la actualidad.